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miércoles, 6 de enero de 2016
Cómic para Pekín Express
Hace unos meses unas amigas me pidieron que les hiciera un cómic para presentarlo en el casting de Pekín Express. Ahora que ya ha pasado el proceso de selección, me han permitido compartirlo con el resto de mortales :D
Comic Pekin Express by silviarip on DeviantArt
Espero que os haya gustado. La falta de material de dibujo es desesperante a veces jajaja
jueves, 24 de diciembre de 2015
Felices Fiestas
Casi ha pasado un año desde mi última entrada. No tengo muchas ganas de escribir ni nada, pero bueno. He empezado a dibujar de nuevo y, aunque sé que mis dibujos no son ninguna maravilla, algo es algo.
miércoles, 20 de agosto de 2014
Mi amor
¿Sabes? Ella era el amor de tu vida. Sé que me quieres, pero nunca sentirás por mí lo que sentías por ella. Y punto. No hay vuelta de hoja. Es imposible. Nunca cambiará, siempre será así. Jamás podré llegar a su nivel. Si fuera ella, todo sería diferente. Seguro. La amas. Está en el fondo de tu corazón, tanto que nunca podrá salir de ahí. Siempre será una sombra, una mancha que me perseguirá eternamente. No puedo huir, no puedo escapar. No. Jamás. No puedo. No puedo. Me vuelve loca. Si ella volviera, tú… seguro que tú… no quiero ni pensarlo. ¿Me abandonarías? ¿Después de todo? Te quiero, no lo hagas por favor. Pero no puedo evitarlo, ¿no es así? Es ella, es para ti. Aunque tú no seas para ella. Por favor. No me traiciones. Por favor. Si lo haces no volveré a ser capaz de amar de nuevo en mi vida. Me moriré.
miércoles, 9 de julio de 2014
Fuego y Nocturna
Nos atacaron. Íbamos a morir todos, masacrados. Yo usaba Agua, como mis compañeros. Pero no funcionaba. De repente lo vi todo claro. Ascendí. Puse mi cuerpo en estado de semiinconsciencia mientras le daba órdenes de atacar, para que no mermara mi salud. Lanzaba Fuego y Nocturna sin cesar; combinados hacían estragos entre nuestros enemigos. Pero debía salvar a la población y a mis compañeros también. Viento los elevaba y arrastraba hasta una isla remota, a salvo. Mi consciencia desaparecía lentamente, en un sopor rojizo, pero mis ataques eran efectivos. El enemigo, ella, y sus hordas contraatacaban sin resultado alguno. Finalmente, la escena desapareció sustituida por una neblina. Desperté tiempo después. Mi propio inconsciente me había invocado en la misma isla donde había enviado a los supervivientes.
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